Y hoy estamos de estreno, con una nueva sección en el blog, que se titula QUIERO VIVIR EN... y es que últimamente esta incertidumbre de no saber donde voy acabar poniendo el huevo, con esto de la llamada "crisis", me esta haciendo analizar diferentes posibilidades de lugares que conozco mejor o peor, viendo los pros y los contras de cada uno de ellos..... y como parece que si no lo escribes no te aclaras, os lo cuento a vosotros, y así los que viváis en algunos de estos lares me podéis ir contando.
Seguro que os preguntareis porque he elegido como primera opción para la sección la ciudad de Bruselas, y se debe a que el año pasado estuve viviendo allí con mi amore durante nueve maravillosos meses. Estos días hemos estado recordando un poco nuestra pequeña aventura y me ha hecho tener un poco de morrriña.
La ciudad de Bruselas es bastante grande (por lo menos para mi), también es cierto que vivíamos al sur de la ciudad cerca de la oficina donde estuve trabajando con una beca, y mi amore que tenía que ir todos los días al centro tardaba su media hora enterita o más en llegar al conse.
A nosotros la ciudad nos encanto, no hay tiempo para aburrirse, puedes inundarte de ciudad, de su gente, de cerveza, chocolate, patatas fritas, e incluso de españoles porque hay uno en cada esquina, de verdad, ir de compras, museos, irte a pasar el día al bosque (que por cierto lo teníamos en frente de casa), además la posibilidad de viajar es genial, ya que existen unos bonos que están muy bien de precio para viajar por todo el país, y hay ciudades preciosas, pero esas os las enseño en otro post....
Como veis la ciudad merece la pena, y además la gente es muy agradable y de todas partes del mundo, hay algunos españoles que me han comentado que la gente de allí es muy seca, no se desde luego no fue mi experiencia, tuvimos mucha suerte. También es cierto que yo me relacione más con los de la parte francesa, puede que los de la zona flamenca sean más fríos.
También es verdad que la manera de vivir la ciudad es diferente cuando vas a otro país durante un período limitado, ya que intentas aprovechar y disfrutar al máximo, y aunque nosotros nos lo tomamos con calma, lo cierto es que al final fue una experiencia estupenda.
Pros de Bruselas
- Ya conocemos la ciudad
- Tenemos amigos que aún viven por allí
- El idioma no lo dominamos pero nos defendemos (intenta aprender flamenco jejeje, de este no aprendí nada)
- Mejoraríamos el inglés y el francés
- Viviríamos together
- Podríamos viajar más por la comunicación maravillosa en tren que hay desde este país
Contras de Bruselas
- La comida, estuve poniéndome mala del estomago semana si semana también, solo saben comer bocadillos con millones de salsas super fuertes. Lo mejor, mi jefa que una de sus comidas era calentar guisantes congelados y huevos crudos en el microondas y comérselo como una sopa
- El clima, al final te acostumbras. Para mi lo peor era que se hiciera de noche a las 16:00 en invierno
- Es una ciudad cara
- Las tiendas cierran super pronto a las 18:00 y eso de que los extranjeros se levantan más temprano es un mito, que las tiendas abren a las 10:00 como aquí en España jejeje
- Estamos lejos de la familia, se que realmente son dos horas y media de avión, pero yo se lo que es vivir lejos de la familia, y es una pena no disfrutar de los peques, de esos ratos y esas comidas, y lo peor es que cuando ocurre algo malo, lo peor del mundo es estar lejos de las personas que quieres (para mi este es el peor inconveniente)
Pero aquí esta el dilema, mi idea era encontrar algo en España....aunque fuera un trabajo que disfrutase y me gustase menos, pero que nos diera esa tranquilidad de estar cerca de la familia, de disfrutar de nuestro clima, amigos y sobre todo comida. Pero teniendo en cuenta que incluso ese trabajo que no sería especialmente fantástico es prácticamente imposible, la pregunta sería ¿merece la pena esperar? ¿esperar a que? esta claro que a la crisis aun le queda, y recordando esta aventura, puedo pensar que los elementos que nos hicieron ser tan felices, fueron que los dos estábamos dedicándonos a aquello que nos gustaba, y lo más importante que podíamos estar juntos, cosa que aquí en España cada vez veo más negra.
¿Así que porque no volver?